El consumo excesivo de alcohol afecta la salud mental
El cambio que se vive en San Luis Potosí es con más acciones para impulsar y concientizar sobre los beneficios de cuidar y fortalecer la salud en el estado, la psicóloga. Leticia Yadira Beltrán Dufour, responsable estatal de Difusión de Salud Mental y Adicciones de los Servicios de Salud del Estado, indicó que cuando las personas cuentan con redes de apoyo, habilidades para afrontar el estrés y espacios saludables de convivencia, disminuye la probabilidad de desarrollar un consumo problemático de alcohol.
El alcoholismo, es una enfermedad caracterizada por la dificultad para controlar o detener el consumo de alcohol, aun cuando este ocasiona problemas en la vida personal, familiar, escolar, laboral o de salud. El consumo excesivo de alcohol puede afectar prácticamente todos los órganos del cuerpo, presentando entre las principales consecuencias enfermedades del hígado, hipertensión arterial, algunos tipos de cáncer, problemas cardiovasculares, alteraciones del sueño y un mayor riesgo de sufrir accidentes de tránsito, caídas, lesiones y actos de violencia.
Además, el alcohol tiene un impacto importante en la salud mental, puede favorecer o agravar síntomas de ansiedad y depresión, alterar el estado de ánimo, afectar la memoria y la concentración, e incrementar el riesgo de conductas impulsivas y de suicidio, especialmente cuando existe un consumo elevado o prolongado. Beltrán Dufour, acentuó que es importante buscar orientación profesional, cuando: una persona consume alcohol con mayor frecuencia o en cantidades cada vez mayores; tiene dificultad para dejar de beber, aun cuando lo desea; descuidó actividades escolares, laborales o familiares por el consumo; necesita beber para sentirse relajado o enfrentar problemas; presenta cambios en su comportamiento, irritabilidad o aislamiento; continúa consumiendo alcohol a pesar de las consecuencias negativas. El reconocer estas señales de manera oportuna permite intervenir antes de que el problema avance.
La prevención comienza con pequeñas acciones cotidianas, por ejemplo: fortalecer la comunicación dentro de la familia; aprender a manejar las emociones de manera saludable; practicar actividades deportivas, culturales o recreativas; evitar la presión de grupo y aprender a decir no; buscar apoyo cuando existan problemas emocionales o situaciones difíciles; El informarse sobre los riesgos asociados al consumo de alcohol., es importante para el cuidado y concientización.
¿Sabías que…? El cerebro continúa desarrollándose aproximadamente hasta los 25 años, por lo que el consumo de alcohol durante la adolescencia y juventud puede afectar procesos relacionados con la memoria, el aprendizaje, la toma de decisiones y el control de impulsos. Retrasar el inicio del consumo y promover estilos de vida saludables contribuye a proteger la salud física y mental a largo plazo.
Pedir ayuda es una muestra de fortaleza. El alcoholismo es una enfermedad que puede prevenirse y tratarse. Acude al Centro Comunitario de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA) más cercano la atención es gratuita de lunes a viernes de 8:00 a 15:30 horas. Y en el Centro de Integración Juvenil, el costo es de $70.00 la consulta de primera vez, y posteriores de $40.00, está ubicado en Madroños #394, Col. Jardines del Sur, en la capital; informes al teléfono: 444 112 0079, concluyó la especialista.
