HISTORIA Y RESPUESTA: Filiberto Juárez Córdoba, de revelaciones asombrosas y ediciones felices
Por Miguel Ángel Aguilar/Kriptón.mx
Un bello libro acaba de publicar y editar el destacado periodista Filiberto Juárez Córdova, no es cosa menor, porque el siendo parte integrante de la gran comunidad de los escritores mexicanos que no paran de crear, escribir, cronicar, canaliza las visiones donde las historias cotidianas no cesan de darle calendario al jolgorio, es decir, tenemos al nuevo día del indigente, del orate, de la chlifada, del profe o el licenciado cantinas.
100 páginas, un libro con lomo, papel cultural del bueno, portada blanca, groppe la imprenta, la portada e ilustraciones de Diana Isabel Rivera y la revisión de Alexandro Roque dan por buen resultado 9 relatos, la cuentística popular, los diálogos fraternos en la que fueron incivilizados cientos de indigentes que murieron en la peor de las circunstancias y ya por enfermedades, desnutriciones, asesinatos a mal salva por otros pandilocos o simplemente por el frio que a veces azota inclemente las calles potosinas.
Filiberto hace gala de la mejor narrativa que ofrece que los comensales se sientan a gusto a imaginar lo que el cuentista relata: trátese del profe, de los recuerdos de mujeres que a la antigua permanecieron en el habla popular a pesar de los avances de la gran tecnología y su supuesto a vasallaje, del cura regañon, del loco al que tratan de ignorar pero que tiene dos años sin bañarse y exhala olores que hacen la gente haga muecas, es decir, es un relicario de la buena narrativa popular mexicana que se compone de costumbres y creencias, leyendas y hechos reales, verídicos, tangibles en una memoria colectiva que se niega a desaparecer.
De ahí las virtudes del buen Filiberto; aferrado a que los libros no desaparezcan, a autofinanciarse a como de lugar para ver publicado sus historias en un libro y en manos de la gente y en la presentación memorable en palacio municipal, ese recinto histórico no hecho para sectas sino para la sabrosa recompensa de los públicos que ansían a autores como el: siempre de buen humor, creativo, especialista en darle brillo a lo cotidiano, lo desapercibido, lo itinerante.
El soporte narrativo de los 9 cuentos desfila en diferentes tiempos y temas, se narra en primera y segunda y terceras personas, el contenido entonces es un sistema de canalización de emociones y palabras que arguyen que Filiberto Juárez Córdova sea un narrador fresco, libre, con mucha seguridad, con la alegría de la virtud popular para ser guion de cine, tema de canciones, de obras de teatro, pues son diálogos con un paroxismo venturoso lleno de humanidad potosina.
Bien por la ciudad y por su inigualable Filiberto que suma un libro mas a su acervo y que se festeja y se nombra y se cultiva.
Habría que detallar los pormenores: no dejar de lado formalizar una buena editorial con nombre y apellido, conjuntar un libro acorde a los estándares universales, es decir, el índice al final, imprimir en segunda y tercera de forros, evitar que los prologuistas se afanen en contar sus preferencias personales y reducirse al contenido del libro, para ello quizás sea innecesaria la misma presentación que el autor advierte al inicio, pues los mismos cuentos deben hablar por si solos.
Locura y Cordura, personajes y decires, escenarios y enseñanzas, prole, estilo, narración y contenido que populariza aún más los sentimientos.
En fin, Filiberto y CUENTOS DE LOCURAS Y CORDURAS son el linimento ideal para cuestionar porque una ciudad aparentemente tan culta no cuenta como en antaño con editoriales fuertes y populares, como la universitaria, como la que tuvo LETRAS POTOSINAS o la casa Ramon López Velarde o la Casa Othón, o sindicatos, partidos, instituciones o empresas que le daban siempre apoyo a la edición de libros. Ya no hay. Se hacen patos. Y hay infinidad de autores en espera de ver publicada sus obras inéditas, Pedro Félix Gutiérrez Turrubiartes tiene 3 libros, por ejemplo.
Vaya que hacen falta.
Mientras tanto, orgullo y complemento que el Buen Filiberto nos haya entregado un libro bello y que se festeja, se nombra en las calles, dispara sentimientos en todas direcciones y resuelve temas que son tan populares y tan cerca de la gente sencilla, alegre y fina como lo es el autor y sus visiones entrañables.