Capgemini respalda el llamado de OpenAI para acelerar la ciberdefensa ante el avance de los ataques con IA
Capgemini forma parte de las más de 150 organizaciones que respaldan la carta abierta publicada por OpenAI, en la que se advierte que los ataques habilitados por IA aumentarán en escala y sofisticación, y llaman a aprovechar esta tecnología para fortalecer la ciberdefensa.
Desde la perspectiva de Capgemini, la IA debe combinarse con validación humana, controles comprobados en producción y preparación poscuántica para fortalecer la resiliencia empresarial.
París, 10 de septiembre de 2026 – Capgemini forma parte de las más de 150 organizaciones a nivel global que firmaron la carta abierta de OpenAI, con quien mantiene una colaboración estratégica enfocada en la adopción empresarial de la IA, en la que advierten sobre una ventana limitada para corregir vulnerabilidades y proteger sistemas esenciales ante ataques con IA cada vez más generalizados y sofisticados.
El llamado plantea una pregunta urgente para las empresas: ¿cómo prepararse para un entorno en el que atacantes y defensores operan con mayor velocidad y escala? Ante este escenario, la IA ofrece a los equipos de seguridad nuevas capacidades para revisar código, analizar grandes volúmenes de información, priorizar riesgos y acelerar la corrección de vulnerabilidades. Para Capgemini, el desafío consiste en demostrar que estas capacidades se traducen en controles eficaces bajo condiciones reales de operación.
Un ejemplo reciente es la vulnerabilidad identificada en determinadas versiones del firmware de dispositivos COLDCARD. De acuerdo con Coinkite, un error de integración durante la compilación hizo que el proceso de generación de semillas utilizara una fuente de aleatoriedad más débil que la prevista. En determinadas condiciones, esto podía permitir que un atacante reprodujera fuera de línea una semilla afectada y derivara las claves privadas asociadas, sin acceder físicamente al dispositivo. El caso evidencia que la revisión de código, incluso cuando se apoya en IA, debe complementarse con validación especializada de extremo a extremo, verificación del firmware compilado y pruebas controladas en condiciones representativas de operación.
La preparación, sin embargo, no debe limitarse a las amenazas inmediatas. Las organizaciones deben considerar riesgos que podrían comprometer en el futuro la información que hoy permanece cifrada. El informe del Instituto de Investigación de Capgemini, Futuro cifrado: por qué la criptografía poscuántica encabeza la nueva agenda de ciberseguridad, se basó en una encuesta a 1,000 organizaciones de 13 sectores y 13 países, todas con ingresos anuales de al menos mil millones de dólares.
El estudio revela que el 65% de las organizaciones encuestadas está preocupado por los ataques de “recolectar ahora y descifrar después”, que consisten en capturar datos cifrados para intentar descifrarlos cuando la computación cuántica alcance capacidad suficiente.
Aunque siete de cada diez organizaciones ya evalúan o implementan medidas de seguridad resistentes a la computación cuántica, solo el 11% combina una gobernanza madura con capacidad técnica de ejecución, mientras que el 30% aún subestima la amenaza. Para Capgemini, esta brecha plantea un doble desafío: utilizar la IA para fortalecer la defensa inmediata y construir una infraestructura criptográfica capaz de adaptarse conforme evolucionen los estándares y las amenazas.
“La conversación debe centrarse en cómo la inteligencia artificial puede ampliar las capacidades de los especialistas en ciberseguridad. El valor de la IA no depende únicamente de la velocidad con la que analiza información, sino de su integración con validación humana, gobernanza sólida y controles comprobados en condiciones reales de operación. Esa integración será clave para responder a las amenazas actuales, prepararse para las amenazas emergentes y fortalecer la resiliencia de las organizaciones en el largo plazo”, señaló Luis Adrián Ochoa Zárate, director de Cloud, Infraestructura de TI y Ciberseguridad para el Norte de Latinoamérica en Capgemini.
Con base en este panorama, Capgemini identifica cinco prioridades para las organizaciones:
* Comprobar el funcionamiento real de los controles y no solo su presencia en el código.
* Mantener actualizado el inventario de algoritmos, claves y certificados.
* Combinar la revisión asistida por IA con verificación especializada.
* Diseñar arquitecturas criptoágiles bajo principios de confianza cero (Zero Trust).
* Incorporar requisitos de ciberseguridad en la relación con proveedores y en la capacitación continua.
La IA ya forma parte del nuevo escenario de ciberseguridad. La diferencia estará en la rapidez con la que las organizaciones logren integrarla con procesos sólidos, gobernanza y supervisión especializada. Actuar dentro de este periodo permitirá aprovechar la IA como una ventaja defensiva y fortalecer la resiliencia frente a amenazas que avanzan a velocidad de máquina.
