Obesidad, tabaquismo e hipertensión potencializan Alzheimer ‘temprano’

Si bien envejecer es el principal factor de riesgo para padecer Alzheimer, factores como la obesidad, la hipertensión y el tabaquismo potencializan la probabilidad de que la enfermedad se desencadene cada vez a edades más tempranas, provocando que este mal ya no sea exclusivo de ancianos.

De acuerdo con la doctora Liliana Toledo, especialista en psiquiatríahay casos de este padecimiento que se han registrado desde los 45 años.

“La edad se convierte en el factor de riesgo más importante, es decir, a mayor edad, mayor riesgo, pero cuando particularizamos y ponderamos la presencia de factores cardiometabólicos, éstos pueden potencializar este riesgo y expresar en edades más tempranas el proceso degenerativo”, explicó

En vísperas del Día Mundial del Alzheimer la experta indicó que el tabaquismo y la hipertensión son considerados factores contundentes para lesionar el endotelio vascular de tal forma que si no se modifican estas epidemias, México tendrá que enfrentar cada vez más pacientes jóvenes con problemas demenciales de origen vascular.

En este contexto, la especialista llamó a echar a andar todos los mecanismos protectores para el mejorar el pronóstico de esta enfermedad que consideró como una de las más devastadoras en la humanidad ya que implica un deterioro significativo en la calidad de vida de los enfermos y hasta hoy no tiene cura.

“Es una enfermedad no revocable, degenerativa y rápidamente progresiva”, advirtió tras señalar que en promedio desde el diagnóstico del padecimiento de Alzheimer la sobrevida es de apenas 5 años.

Actualmente se estima que 6.1 por ciento de la población presenta algún tipo de demencia, la más común el Alzheimer.

Un individuo de 70 años tiene el doble de probabilidades de presentar una demencia en comparación con aquel que tiene 60 años, mientras que aquellos que alcanzan los 80 tienen cuatro veces más riesgo.

“Es una enfermedad asociada a la vejez sí, pero también hay que hablar de la prevalencia de las enfermedades crónicas y su papel en estos casos, ya que la obesidad siendo ya un problema de salud pública en México, por ejemplo, representa a lo largo una mayor posibilidad de demencias de origen vascular”, insistió la especialista

Esto significa que entre mejor se encuentre el estado cardiovascular de una persona tendrá menos riesgo de desarrollar una demencia.

La doctora Toledo, integrante de la Asociación Psiquiátrica Mexicanadestacó la importancia de un diagnóstico temprano y preciso del deterioro cognoscitivo, toda vez que es crucial para prolongar el periodo de independencia de los enfermos así como para que mantengan una funcionalidad física y cognitiva lo más aceptable posible.

Y es que debido a una capacidad de concentración limitada y a la dificultad de seguir indicaciones las personas que sufren Alzheimer dejan de planificar y realizar actividades por sí mismas, situación que puede llegar a ser peligrosa en el futuro pues pueden sufrir repentinos cambios de memoria, juicio y noción del tiempo y lugar.

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