La SRE y Unicef alistan protocolo para atender a niños migrantes

El Gobierno de México iniciará en mayo próximo, de manera oficial, la aplicación de un protocolo en todas sus embajadas y consulados en el mundo, pero de manera especial en Estados Unidos, para ofrecer a los menores migrantes mexicanos protección de carácter internacional.

La Dirección General de Protección a Mexicanos en el Exterior de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) inició el domingo pasado con el proyecto piloto para aplicar dicho protocolo en sus consulados de Portland, Oregon, Brownsville y McAllen, estos dos último en Texas, para determinar, bajo el interés superior del niño, si el menor migrante no acompañado necesita reunificarse con sus familiares o es necesario gestionar el refugio en Estados Unidos.

La atención es integral al menor, se busca determinar después de una entrevista cuál es el interés superior del niño. ”Esto es inédito, porque si bien antes se les preguntaba a los niños sobre su estado de salud o si habían sido violados sus derechos o tenían alguna queja de su proceso de deportación, ahora está más enfocado a conocer su situación familiar y circunstancias del por qué migraron”, explicó Reyna Torres, directora de Protección a Mexicanos en el Exterior.

Afinan detalles

Durante marzo y abril, la Secretaría de Relaciones Exteriores afinará los detalles del protocolo, para aplicarlo de forma integral a partir de mayo en todas las representaciones mexicanas en el mundo.

El interés superior del niño se refiere a que las sociedades y gobiernos deben realizar el máximo esfuerzo posible para construir condiciones favorables, a fin de que estos puedan vivir y desplegar sus potencialidades, independientemente a las coyunturas políticas, sociales y económicas.

Atención especializada

En el protocolo, que elaboró la SRE de manera conjunta con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), hay un componente en el que los oficiales consulares mexicanos tienen un manual que les da las bases jurídicas de los instrumentos de protección a menores, y también psicológicas.

”No es lo mismo entrevistar a un menor de cinco años que a un muchacho de 16, se les dan todas las herramientas para saber cuál es el estado de ánimo del menor para obtener la mayor cantidad de información en beneficio de los menores”, dijo Torres.

”Hay una caja de herramientas que trae imágenes para que los niños identifiquen, por ejemplo, cuál fue su ruta de migración o uniformes para que puedan decir qué tipo de oficial fue el que lo detuvo”, agregó.

Existen componentes clave en el protocolo: el primero es obtener información respecto a salud y vulnerabilidad de menores, así como contexto sicosocial y material.

Otro es sistematizar la información y conformar una base de datos que sea compartida con el Instituto Nacional de Migración (INM) y el Sistema Integral del Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

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