Historia y Respuesta: La derecha sin desaparecer


Por Miguel Ángel Aguilar/Kriptón.mx
Digo la ciudad de los muertos porque el panteón de Chacarita, ubicado en una zona populosa de Palermo y el parque de los andes, es por demás alucinante ya que hay verdaderos monumentos fúnebres, metrópolis subterráneas donde la memoria de los fallecidos tienen a buen resguardo el silencio y el respeto, ahí se erigen los monumentos infaltables a los caídos de la guerra de Malvinas o héroes de la Policía Federal Argentina, de los metalurgistas titanes de la clase obrera, de alfonsina Storni y Agustín Magaldi, los artistas populares que llegaron al corazón del pueblo de forma única y singular.
Todo por demás es una historia alucinante de un pueblo que era parte del Virreinato del Perú, ese gigante disputado por los imperios donde se escribieron las historias más increíbles que la humanidad entera pudiera esperar y sin exagerar pues todos los pueblos del mundo en todas las épocas son hermanos del sufrimiento y de los actos heroicos y trágicos de su especie.
Argentina tiene ahora cruciales momentos donde las oligarquías intentan deponer a un gobierno popular que logra poco a poco contrarrestar los abusos del Fondo Monetario Internacional que ha hundido en la alta carestía más alta del continente, acciones en pro de la gente con programas sociales que llevan puesto el esfuerzo de millones de trabajadores ordenando su vida diaria y sin perder el buen humor y el amor por la vida.
Los poderes mediáticos no descansan, sobornar, esquilman, confunden, convencen a segmentos que desesperados piden la intervención de los oligarcas neoliberales porque disque ellos “si saben gobernar” y con las similitudes de la derecha continental que se ve cada vez más arrasada pese a las tropelías y golpes de estado que en el pasado bañaron de sangre y dolor a generaciones enteras.
Los movimientos sociales de la américa latina no son fascistas, no quieren la desaparición forzada de la derecha, quieren su reconvención, su cambio de actitud, su plan de estudios que permitan la convergencia, que se puede convivir con episodios no gandallezcos ni llenos de rapiña y en cambio proponer su conservadurismo fuera de la explotación descarada a salarial, el hurto de los presupuestos públicos, el engaño, la avaricia, las cárceles clandestinas de la tortura, la desaparición y la erradicación de los lideres sociales que se arriesgaron para denunciar las inmundicias de sus políticas sucias, excluyentes, rapaces y guiadas por la avaricia estadounidense.
México y Argentina tienen esa pinza histórica.

Comentar