Jacobo Zabludovsky inmortalizado en frases

El ejemplar que relata las anécdotas de 63 colaboradores cercanos al abogado y periodista mexicano Jacobo Zabludovsky, llegó “24 horas con Jacobo Zabludovsky”, un homenaje que más allá de ser una biografía, integra una serie de acontecimientos que conforman el perfil de uno de los periodistas más reconocidos del país, gracias a su olfato para intuir el quilataje noticioso a través de la política, las artes y el espectáculo.

A unos días del primer aniversario luctuoso del conductor que estuvo al frente de uno de los noticiarios más relevantes de la televisión mexicana, Philippe Bac, que fue reportero de Noticieros Televisa de 1977 a 1993, además de colaborar en otros medios y ser corresponsal de 24 Horas en Canadá y Francia, asumió ser el coordinador de la pieza literaria como un homenaje al que se considera como un gurú periodístico: Zabludovsky.

“Jacobo fue un ejemplo para todos aquellos que teníamos ganas de crecer, al ser un hombre que atestiguó los hechos que marcaron la historia —como la llegada del hombre a la Luna, el terremoto de 1985 en la Ciudad de México y la guerra del Golfo Pérsico—. Muchos de los reporteros jovencitos de los años setenta, ochenta y noventa, queríamos seguir sus pasos”, señaló Philippe, quien recordó en entrevista para EL INFORMADOR las principales lecciones por parte del gran cronista del México moderno.

“Palabras cortas, claras y precisas era lo que Jacobo nos decía constantemente. Convivíamos con él todos los días, era como estar en una escuela. Se podría decir que nos enseñó a no utilizar palabras como líquido al hablar de agua o no decir oro negro para referirnos al petróleo, ya que esto lo enfurecía mucho, nos regañaba y nos decía —‘oye niño, ¿así hablan en tu casa?. ¿Te tomas un vaso del preciado líquido cuando tienes sed?’. Nos hacía reír mucho, pero a la vez  era exigente y duro por ser quien era”.

Aunque la idea de esta compilación de anécdotas surgió hace algunos años, impuesta inicialmente por Raúl de Hernández, Bac resaltó que a la muerte del mexicano de ascendencia judeopolaca, fue cuando camarógrafos, reporteros, corresponsales y conductores de Televisa se sintieron con la necesidad de compartir la historia y visión periodística que los unía: hablar especialmente de ese Jacob capaz de innovar la noticia.

“Esta propuesta estaba impulsada por nuestro jefe de información de entonces que se llamaba Raúl de Hernández —quien ya falleció—. Sin embargo, el motor para apresurarnos a escribir nuestras historias fue la muerte de Jacobo”. ¿Y si Zabludovsky fuera testigo del libro? “En realidad él tenía conocimiento de este proyecto, una comisión lo fue a visitar para pedirle que colaborara y que escribiera el prólogo. Pero un mes después de la propuesta falleció.

Comentar