Dave Matthews Band cumple el reto y cierra el Festival Vive Latino

Al cierre del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino 2015, Dave Matthews y su banda enfrentaban un reto difícil. Había que superar a los actos previos, demostrar que el final del maratónico encuentro valía la pena… y los estadunidenses lo lograron con facilidad.

Quizá sus canciones no eran las más populares, pero su ejecución los mostraba un paso más allá. Un ensamble complejo, de vientos, cuerdas y percusiones creaba una atmósfera especial. La música ganaba pasos a la fama.

Matthews, al frente del acoplado, confiado y seguro, dirigía una sinfonía que iba del rock al pop con tanta facilidad que resultaba difícil encasillar.

Hacía años que la gente los esperaba y, pese a  no ser el escenario ideal, las tablas de los músicos los sacaban adelante: 20 años de carrera no eran en balde.

Dave Mathews, sobrio y pulcro en sus ejecuciones, contrastaba con los actos que le habían precedido. No había grandes explosiones sonoras o una producción que mitigara carencias técnicas. Lo suyo era música. Nada más.

Cada nuevo tema se reimaginaba, se reinventaba en una sesión que debía al directo su espíritu. Habían pasado más de 48 horas del arranque del encuentro musical que, sin embargo, se veía expectante.

Era una noche de música elegante, sencilla y contagiosa. Los fans de siempre, y los despistados que estaban ahí, se enganchaban y hubiera sido difícil imaginarlo de otro modo.

Parecía que 100 minutos, el tiempo concedido a la actuación de Dave Matthews Band, serían insuficientes. Cuando uno pensaba en el final del festival, quizá imaginaba algo distinto pero frente al grupo estadunidense se afirmaba la idea de la certeza en su elección. Cerraba el festival en grande, con una de las mejores bandas de su cartel y no hacía falta nada. Quizá únicamente esperar un año hasta una nueva edición del Vive Latino.

Molotov, Garbage, Die Antwoord, Ximena Sariñana y Aterciopelados, entre otros, completaron el cartel de este domingo.

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