San Luis Potosí SLP México, enero 17, 2018

LaguNotas Mentales: Pendejo

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Por Daniel Tristán/Kriptón.mx
Que por qué tengo tanto tiempo para escribir tanta pendejada, me dice. Que por qué tiene tanto tiempo para leerlas, le digo. Que por qué tiene tanto tiempo de jalarle las patas a todo aquél que muestre señal de éxito alguna, le digo. Que porque aquí o todos coludos o todos rabones, me dice.
Jamás subestime a un pendejo, pues seguramente se las está ingeniando para comerse el mundo entero mientras usted pierde el tiempo frenando el avance de aquellos a los que considera una verdadera amenaza.
Tal vez debería desconfiar de su hijo incompetente y bueno para nada. Tenga cuidado, pues él se quedará con su patrimonio entero, al fin que sus hermanos pueden valerse por sí mismos. Y es que pobrecito, está pendejo. Tan pendejo que, sin mover un solo dedo, le chingó la herencia a sus hermanos.
Tema del moscamuerta, del lánguido. Desconfíe del mustio, pues probablemente está construyendo algo en silencio mientras usted parlotea y hace público cada paso que da hacia el supuesto éxito.
Tiemble de miedo pues tal vez hay quien se está poniendo realmente mamado mientras usted se toma la décima selfie frente al espejo del gym. Desconfíe de aquellas santurronas que salieron de escuela católica, pues ellas aprendieron a coger rico mientras usted contaba los likes que alcanzaban sus fotos en minifalda. Espere lo peor pues ellas serán las que engatuzarán a sus maridos, si no es que ya lo hicieron.
Tanto tiempo invertido en subestimar al zoquete y mofarse del tarugo. Aquél al que usted no se cansa de llamar pendejo, aquél que supo aprovechar que usted bajó la guardia ante él y lo dejó hacer y deshacer a su conveniencia. Aquél que, mientras usted hacía alarde de sus trofeos, supo cómo recorrer el camino al
éxito sin que nadie lo interceptara y ahora se ha apoderado de la silla presidencial. Mi estimado lector, ya debería tener muy claro que ante mucho ruido siempre habrá pocas nueces. También debería tener claro que está usted parado en un terreno pantanoso en el que si le va bien en algo va a recibir pocos aplausos y muchas pedradas por parte de aquellos que se escudaran en su falso argumento de la
“envidia de la buena”. A estas alturas del partido debería tener buen entendido que en este país la única manera de lograr el éxito sin salir raspado (o muerto) por una sociedad llena de cangrejos es precisamente esa: navegar por la vida ondeando la bandera de pendejo.

Acerca de Daniel Tristán

Estudio licenciado en Ciencias de la Comunicación en la UASLP, también Creación Literaria en el CEART, además de estudiar música en la Academia Yamaha, de donde actualmente es profesor de bateria. Ha escrito en Librevía, Punto Muerto, Fusión Altarnativa y desde hace 5 años es integrante del grupo Shamanes, como responsable de la bateria.

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