San Luis Potosí SLP México, noviembre 23, 2017

Vino con toque femenino

SAN MIGUEL DE ALLENDE.- La inspiración suele ser importante para escribir, para las artes gráficas y para la música, pero lo es también para cultivar y para hacer vino, sobre todo en uno de los viñedos más peculiares de México, en donde la vid es trabajada por mujeres, los árboles tienen rostro y la cava se encuentra bajo tierra.

El viñedo Toyan está a 15 minutos de la plaza principal de San Miguel de Allende, Guanajuato, en pleno centro de México

El rancho Toyan es una de las principales atracciones turísticas de San Miguel de Allende y está a sólo 15 minutos de la plaza de este lugar.

Ahí se fabrica vino orgánico, el viñedo presume ser el único en su tipo en todo el país, además de producir mermeladas y conservas de frutas también orgánicas.

El vino se conserva en una cava tallada a 14 metros bajo tierra, en un trabajo artesanal que llevó casi un lustro y que fue realizado solamente por cuatro personas.

Lo que deseábamos era hacer un espacio natural para los vinos, no tronar la tierra con la fuerza de la maquinaria, porque rompe con toda energía”, explicó la directora de la vinícola Toyan, Martha Molina.

Para Martha Molina es importante que mujeres trabajen la uva y elaboren el vino, ya que es de la mujer de donde sale la vida, además las mujeres son más “trabajadoras, dedicadas y detallistas”, por lo que básicamente no es necesaria la presencia masculina.

De esta forma, según la directora del viñedo, el vino orgánico tiene un espíritu femenino y lleno de la fertilidad emanada de las mujeres.

Trabajamos con las energías de la madre tierra, y tenemos esa idea que por siglos han conservado los indígenas”.

En Toyan pueden adquirirse vinos “viejos”, con cinco años de añejamiento, resguardados en la profundidad de la tierra, y es que bajar a la cava de Toyan es un reto para algunos, pero para otros es todo un deleite, pues se debe bajar por una rampa en declive, bañada de una luz azul que busca no dañar el contenido de cientos de botellas y decenas de barricas de roble que permanecen entre el silencio y el sobrecogedor ambiente que no requiere de enfriadores artificiales, y que es vigilado por particulares monjes tallados en piedra de cantera, y que parecieran observar al caminante y atestiguar el paso del tiempo.

Para llegar al viñedo, el visitante debe caminar entre arboledas, y uno puede llevarse una sorpresa, ya que muchos de los árboles tienen extremidades talladas con rostros cuasihumanos, algunos amistosos, otros hoscos.

Toyan es hoy el viñedo-cava más importante de San Miguel de Allende y uno de los mayores atractivos de Guanajuato, en lo que respecta al turismo vitivinícola.

 

También se pueden encontrar en los municipios de Dolores Hidalgo y Guanajuato, a los que se han sumado viñedos en San Felipe y San Francisco del Rincón.

Vendimia Medieval

Hasta hoy, el Viñedo Toyan festeja la época de vendimia. Este año está representado con motivos medievales, celebrando la uva y su resultado: el vino, auspiciado por el Consejo Turístico de San Miguel de Allende y el gobierno del estado, a través de la Secretaría de Turismo.

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